Iba a escribir algo sobre las elecciones. Sobre cómo en este país de pandereta en el que vivimos nada va a cambiar, por mucho cambio que nos propongan. Sobre cómo hemos visto esta noche en televisión que lo de hoy no ha sido más que otro Barcelona VS Real Madrid y cómo se celebraba la victoria como si de un título se tratara.
Pero prefiero traer a este rincón las caras de las personas que han viajado conmigo hoy en el tren camino de madrid. Caras de estudiantes en su mayoría que día a día luchan por formarse, por adquirir unos conocimientos que les permitan aportar valor a la sociedad, o al menos, eso quiero creer. Porque mientras muchos bailaban a ritmo de paquito el chocolatero y pasodoble el hecho de obtener una representación democrática y el gobierno de un país, hay quienes apuraban apenas dos horas de viaje para repasar apuntes de química o ultimar algún trabajo de ingeniería (por lo que he podido ver).
Hoy, siento un poco más de vergüenza del país en el que vivo, un país que no es capaz de ver más allá del bolsillo de cada uno, porque, que no os líen, nada va a cambiar. Pero mañana madrugaré e iré a trabajar con la imagen de esos pocos que no bailaban paquito el chocolatero" ni daban ánimos intentando buscar ya excusas, sino que simplemente trabajaban para intentar ser mañana un poquito mejores que hoy. Lástima que tan solo seamos unos pocos...



