
Ya han pasado dos años, pero las horas previas a lo que comenzó hace hoy dos años permanecerán en mi recuerdo para siempre.
Sin apenas poder conciliar el sueño, tal vez intuyendo que lo que venía iba a ser grande, hace dos años comenzó esa otra vida que hoy me lleva a escribir esto. Esa otra vida en la que otras personas y otros lugares pronto formaron parte habitual de lo diario, de lo cotidiano.
Y hoy, intentando asimilar todo lo vivido tras ese tiempo, solo un pensamiento se repite en mi cabeza. Si mañana me esperara un avión con destino al mismo lugar, a la misma vida, con las mismas personas, lo cogería sin dudarlo. Porque hay vidas que empiezan a ser diferentes tras suceder algo... Ese algo para mi comenzó hoy, hace dos años...



